DEPILACIÓN ELÉCTRICA

ELIMINA EL VELLO MÁS REBELDE SIN IMPORTAR TONO DE PIEL O COLOR DE PELO.

DEPILACIÓN ELÉCTRICA

Elimina el vello más rebelde sin importar tono de piel o color de pelo.

¿En qué consiste la Depilación Eléctrica?

La depilación eléctrica es un método de depilación definitiva que consiste en la inserción de una fina aguja en la raíz de cada pelo, y, mediante una reacción química, erradica las células dedicadas al crecimiento del vello.

En Loel combinamos la electrólisis galvánica y la termólisis: el primero es el encargado, a través de corriente eléctrica continua, de destruir el folículo piloso mediante una reacción química; el segundo, mediante una corriente alterna de alta frecuencia, se provoca la vibración de las células generando calor y ayudar en la destrucción del bulbo evitando dañar las capas superficiales de la dermis. Al combinar ambas técnicas el tratamiento se vuelve más eficaz, rápido y muy tolerable.

Los resultados se obtienen desde la primera sesión, es válida para cualquier zona del cuerpo y está realmente recomendada para el vello facial y aquellas zonas cuyo pelo es más rebelde. Podrás decir para siempre adiós a aquellos pelos no deseados.

Beneficios de la Depilación Eléctrica.

  • Reducción del vello al 50%  en la primera sesión en los pelos más rebeldes.
  • Mejores resultados que los métodos tradicionales.
  • Más efectiva con la técnica mixta.
  • Perfecto para cualquier tono de piel y pelo.
  • Único método para la eliminación permanente del vello canoso.
  • Perfecta para las zonas más afectadas a nivel hormonal.

¿Cómo se realiza la Depilación Eléctrica?

En Loel, el bienestar y la salud, son dos factores elementales para que la eficacia de nuestros servicios sean excelentes. Por ello, en primer lugar, nos cercioramos de que no haya ninguna circunstancia por la que la depilación eléctrica no se pueda llevar a cabo (medicación, embarazo, lesiones cutáneas). Para que el tratamiento sea efectivo, es importante evitar la exposición solar un par de días antes y después de la sesión, como es el caso de la fotodepilación.

A partir de este punto, pasamos a la acción: insertamos la aguja en el poro, deslizándola por el vello hasta la raíz destruyendo el folículo a partir de la reacción química. Para que esto ocurra, según el tipo de pelo y piel, cambiamos la frecuencia, duración e intensidad de la máquina para que la efectividad sea mucho mayor. Finalmente, después de emplear la corriente eléctrica, se retira el pelo con una pinza, si el folículo ya ha sido debilitado, el pelo se desliza muy suavemente sin oponer resistencia. 

En ningún momento el procedimiento es doloroso, lo que se siente es un ligero pellizco y hormigueo al generarse esa pequeña descarga. Incluso, si se llegase a enrojecer la zona, ponemos una bolsa de gel frío sobre ella para desinflamarla antes de salir.

Gracias a la depilación eléctrica, despedirse de esos pelo imposibles es pan comido 😉